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Gran Bretaña
Mágico viaje a Liverpool
Por Leonardo Larini     |  
16 de Mayo de 2012

Para homenajear el medio siglo de la primera actuación de los Beatles en la mítica The Cavern, nada mejor que un viaje relámpago a la ciudad que los vio nacer y crecer, donde pueden conocerse múltiple sitios vinculados a sus vidas y sus inigualables canciones.

Hace 50 años, el 9 de febrero de 1961, los Beatles -aún con Pete Best en la batería- tocaron por primera vez en el club The Cavern. A partir de aquel día -no es exagerado afirmarlo- el mundo cambió para siempre. El hoy legendario local de Mathew Street comenzó a llenarse cada vez de una mayor cantidad de adolescentes y jóvenes que querían ver a los Fab Four y, después de 275 shows y las famosas giras por Hamburgo, los cuatro muchachos de Liverpool -ya con Ringo- partieron para siempre y en poco tiempo se transformaron en la banda de rock más importante y famosa de todos los tiempos, un mito que hoy sigue tan vigente y vivo como en la década del 60.
Y, como no podía ser de otra manera, la ciudad natal de John, Paul, George y Ringo brinda actualmente la posibilidad de conocer algunos de los sitios vinculados con sus vidas.
Una buena manera de comenzar a adentrarse en la historia beatle es efectuar la excursión denominada Magical Mistery Tour, que consta de dos horas a bordo de un autobús similar al que aparecía en la película del mismo nombre. El recorrido se inicia a las 14.10 en Queen Square, a pocos metros de la Oficina de Información Turística de Liverpool, situada en el hermoso Albert Dock que tan bien complementa la vista del río Mersey. Se trata de un itinerario mediante el cual se visitan las casas donde pasaron su infancia los cuatro músicos, la calle Penny Lane, cuyo trayecto conmueve mientras el guía programa la canción; la entrada al orfanato Strawberry Fields, inmortalizado en la canción de John Lennon; y las escuelas a las que asistieron los músicos, concluyendo en la mítica The Cavern. A la vez, el emotivo tour es útil para obtener un primer paneo de la ciudad y algunos de sus principales atractivos, como es el caso de la admirable Catedral Anglicana.

BOLETO PARA PASEAR

Una vez apreciado el panorama general de la ciudad y algunos de los lugares fundamentales vinculados a la banda, conviene acercarse al museo The Beatles Story y dejar la visita a The Cavern para la noche.

El establecimiento, situado en el Albert Dock, propone un fascinante viaje por la historia de los Beatles, desde sus inicios hasta su separación y con el complemento de un resumen de sus carreras solistas. El visitante tiene la posibilidad de realizar el recorrido con las audioguías -cuyos textos están narrados por Julia Lennon, la hermana de John- que se entregan en el ingreso y que están disponibles en todos los idiomas. De este modo, a paso lento, es posible apreciar los primeros afiches callejeros y avisos publicitarios anunciando los shows del grupo, fotos de sus infancias y adolescencias, discos de oro obtenidos a lo largo de su vertiginosa trayectoria, la primera guitarra de George Harrison, un manuscrito de Hey Jude y múltiples objetos y memorabilia no sólo relacionados a ellos sino también a la época.
El museo se transita a modo de laberinto y su forma continuamente curva provoca la sorpresa ante cada espacio que se abre a la vista. Así, es posible entrar a la réplica de The Cavern, a la calles de Hamburgo y el Star Club, a la atmósfera psicodélica del disco Sergeant Pepper, a la reproducción de los estudios Abbey Road y al mágico interior del Yellow Submarine.
Para el tramo final hay que estar preparado, ya que el nivel emotivo aumenta y, lógicamente, produce una muy fuerte sensación.
The Beatles Story es un fantasioso paseo por una de las más reales fantasías que produjo el siglo XX, la historia de cuatro humildes chicos de provincia que -como afirmó uno de ellos- llegaron a ser “más famosos que Cristo” y se convirtieron en uno de los más grandes hitos musicales de la historia.

LA CAVERNA MAGICA.
Ahora sí, después de un descanso en el hotel, es hora de partir hacia el lugar donde todo comenzó, a The Cavern, aquel húmedo sótano de una calle que sólo era transitada por distribuidores de frutas y verduras. La Mathew Street es una corta arteria -no más de 100 m.- en la que existen numerosos bares y restaurantes. El cartel exterior del legendario local, de fondo amarillo y letras rojas, y con la tipografía original, ya provoca escalofríos. Se está ahí, ahí mismo, en el mismísimo punto neurálgico de uno de los momentos más importantes de la historia de la música popular. No importa, o importa poco, que el actual reducto esté a escasos metros del original, en cuya puerta actualmente hay un cartel que indica que ése era el espacio exacto donde funcionaba el recinto. Acá está The Cavern, y hay que bajar la misma escalera circular de entonces, y entonces sí, ingresar al vientre del Gran Universo Pop, que por aquellos primeros días de la década del 60 ardía a puro rock’n’roll de los 50, que era lo que ejecutaban todas las bandas en aquel diminuto escenario.
Ahora, casi una eternidad después, y a la vez 50 años antes -porque cuando uno viaja a otro lugar también viaja a otro tiempo-, en el pequeño tablado hay un simpático muchacho entonando “She loves you” con su guitarra electroacústica y decenas de personas de todas las edades -turistas y locales- bebiendo cerveza, bailando, conversando y disfrutando de un momento tan grato como simple y especial. Las canciones de los Beatles se suceden una tras a otra, intercaladas con temas de otros grandes como The Who e, incluso, The Rolling Stones.
Las paredes muestran alucinantes afiches de las más grandes bandas y solistas ingleses y, en una sobria vitrina, el merchandising –remeras, pins, gorras, llaveros, buzos- invita a gastar las pocas o muchas libras que haya en los bolsillos.
En The Cavern -que abre todos los días después del mediodía- no se cobra entrada y ni siquiera es obligación consumir, excepto en días puntuales en los que se presentan bandas que no son las residentes.
La cerveza, barata y muy rica, insta a embriagar el alma y potenciar la emoción a medida que se escuchan las grandes canciones de los Fab Four. El ambiente es sumamente ameno y los asistentes disfrutan, cada uno a su manera, de la velada. Dan ganas de quedarse a vivir.

 

MUNDO BEATLE.

Si hay un segundo día de estadía -es lo recomendable-, el tour beatle puede complementarse con la visita al Hard Days Night Hotel, situado en la calle North John, prácticamente a la vuelta de The Cavern. Se trata de un elegante hotel boutique, construido en un distinguido edificio del siglo XIX de hermosas columnas externas y vidrieras con fotos en blanco y negro de los hijos predilectos de la ciudad. En el interior, obviamente, todo remite a los Beatles, sobre todo la tan tentadora tienda de souvenirs. Pero lo excluyente es la galería de fotografías, que atesora una excelente muestra permanente de distintos momentos de la banda.
Otro sitio importante para completar el circuito es el pub The Grapes, también ubicado en la Mathew Street. Este típìco bar inglés se hizo famoso porque era el elegido por los Beatles para ir a tomar un trago o incluso comer algo durante las pausas de los shows en The Cavern. Así lo atestigua una de las fotografías que decoran las paredes, en la que se los puede ver muy alegres con sus vasos de cerveza. Una pequeña placa con texto alusivo acompaña la imagen.
Para cerrar la estadía, vale la pena una escapada hasta el aeropuerto local -a 10 km. al sudeste del centro- que en 2002 pasó a llamarse John Winston Lennon. El autor de “Imagine” está inmortalizado en una estatua de bronce ubicada en el hall de Salidas, mientras que en el techo puede leerse un breve fragmento de la letra de esa inmensa canción. Se puede llegar fácilmente en bus en 30 minutos.

TIPS DEL VIAJERO

- Cómo llegar: desde Londres, lo más recomendable, en cuanto al costo, es viajar en bus, ya que sale aproximadamente 20 libras. El “problema” es que tarda cinco horas. En tren, en cambio, se llega en apenas dos horas y media pero a un valor de entre 60 y 80 libras. Por supuesto se puede viajar en avión, para lo que es aconsejable adquirir un pasaje en alguna low cost unos cuantos meses antes, de modo de pagar una cifra accesible.

- Dónde alojarse: el Novotel es una excelente opción, ya que está equidistante de The Cavern y del Albert Hall, como así también de la principal calle comercial, sitios a los que se puede llegar caminando. 40 Hanover Street, Merseyside L1 4L; e-mail: h6495@accor.com. -

Tours: el “Magical Mistery Tour” parte a las 14.10 desde Queen Square, a pocos metros de la Oficina de Información Turística. Su valor es de £ 14,95. “The Beatles Story” está abierto todos los días de 9 a 19 (entre abril y octubre) y de 10 a 18 (entre noviembre y marzo). El valor de la entrada es de £ 12,95.