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Nueva Zelanda: tierra de mitos y leyendas
Por Valeria Trejo     |  
13 de Octubre de 2011

 En los confines del mundo, el país oceánico despliega atractivos naturales de inconmensurable belleza, los que sumados al legado cultural maorí, invitan a los viajeros a sumergirse en un destino donde los mitos y leyendas se convierten en los verdaderos protagonistas.

Cuenta la leyenda maorí que el semidiós Maui fue autor de numerosas hazañas mágicas. Fue él quien capturó al sol en una red para hacerlo viajar más despacio y así lograr que el día durara más. Una tarde, los hermanos de Maui salieron a pescar. Tenían pensado viajar solos pero Maui se escondió en la embarcación y zarpó con ellos; llevaba un anzuelo mágico hecho con la mandíbula de su abuela. Cuando los hermanos lo encontraron, se enojaron mucho. No le dieron carnada para pescar, de modo que Maui usó sangre de su nariz. Cebó el anzuelo y lo lanzó al océano, y de las aguas azules sacó un pez enorme, “Te Ika a Maui” (el pez de Maui), o la Isla del Norte de Nueva Zelanda. En ese momento, la canoa se convirtió en la Isla del Sur, y más tarde, cuando los hermanos de Maui cortaron al pez con sus cuchillos, se formaron los ríos y las montañas de la isla.
Aún hoy, al mirar hacia la costa, los neocelandeses recuerdan la mágica travesía de Maui y cómo pescó al país desde las profundidades del mar. Las leyendas y los mitos maorís siguen vigentes. Y en cada uno de sus rincones, cada lago, río y montaña están ligados de alguna forma a la historia de los primeros habitantes de este país, que tiene todo lo necesario para encantar a sus visitantes.

HERENCIA CULTURAL.
El archipiélago de Nueva Zelanda, localizado en el suroeste del océano Pacífico, y perteneciente al continente de Oceanía, está constituido por dos islas principales -la del Norte y la del Sur- junto a otros islotes más pequeños. Dueño de atractivos naturales de enorme belleza, el destino seduce a sus visitantes con una amplia oferta de museos y sitios culturales, que narran la historia del país.
En la actualidad, la población maorí vive en los pueblos y las ciudades, manteniendo una fuerte identificación con su tribu y una profunda relación espiritual con su tierra. En este sentido, vale destacar que los neocelandeses realizan elevados esfuerzos para preservar la herencia cultural de los primeros habitantes del país.
Así, en Auckland, destino que congrega a más del 45% de la población, los viajeros podrán conocer el museo de la ciudad, que guarda elementos de la cultura maorí. Durante la visita, los turistas podrán presenciar espectáculos de baile y música tradicionales. El museo dispone además de un sector especial para realizar compras de joyas, arte, música tradicional y objetos artesanales.
Otra de las visitas imperdibles es la del Museo Marítimo Nacional, donde en antiguos depósitos portuarios se aloja la rica tradición marina de Nueva Zelanda y de las islas del Pacífico.
Desde este museo, yendo hacia el centro de la ciudad, se llega a Queen Street, arteria principal donde se sitúan los cafés, boutiques, joyerías, tiendas de diseño y restaurantes. Allí, la visita obligada es la de la Galería de Arte de la Ciudad, que ofrece una destacada colección de obras de importantes artistas contemporáneos.
Continuando hacia el sector noroeste se llega hasta el Mercado de Victoria Park, donde los fines de semana se concentra un importante número de público, ya que existe una amplia oferta de tiendas, centros de diversiones, cafés, restaurantes y tiendas de artesanías.
En tanto, viajando hacia el centro, los viajeros encontrarán el pico volcánico más alto de Auckland, el monte Edén de 196 m. de altura. Además de ser un punto panorámico que regala inigualables vistas de la ciudad y su entorno marítimo, es un sitio arqueológico de la cultura maorí.

BELLEZAS NATURALES.
En cada uno de sus rincones, Nueva Zelanda ofrece la posibilidad de reconocer playas, bosques, acantilados, bahías, golfos, cumbres nevadas, volcanes, fiordos, parques naturales, zonas termales, ríos y glaciares.
Así, desde la ciudad de Auckland, siguiendo la ruta del Pacífico, los viajeros descubrirán bosques nativos y costas, con playas ideales para la práctica de surf.
Por su parte, en Queenstown -situado en el suroeste de la Isla Sur- y enclavado en una bahía a orillas del Lago Wakatipu, existen múltiples actividades para tomar contacto con la naturaleza. Los viajeros podrán optar por excursiones de escalada, paseos en balsa y kayak, pesca, cabalgatas, ciclismo, caminatas, surf, parapente y esquí en los centros Cardrona Alpine Resort, Coronet Peak, The Remarkables y Treble Cone.
Vale mencionar que la ciudad dispone de una amplia oferta de alojamiento, conformada por hoteles de todas las categorías, albergues juveniles y casas de huéspedes. Asimismo, Queenstown dispone de numerosas alternativas de entretenimiento en pubs, discos, restaurantes y bares.
Por su parte, la región termal del centro de la Isla del Norte es una reconocida zona a nivel mundial por sus géiseres activos y las termas naturales de Rotorua.
Mientras que la península de Otago, próxima al centro de Dunedin en la Isla del Sur, se destaca por su gran variedad de fauna, ya que allí conviven una de las especies más exóticas de pingüinos, focas, leones marinos y la única colonia continental de reproducción de albatros del mundo.
Pero sin lugar a dudas el Parque Nacional de Monte Cook, situado en el centro de la Isla del Sur, es una de las bellezas naturales más deslumbrantes del país. En sus inmediaciones existen 360 glaciares -entre ellos el de Tasmania- que ocupan 29 km. de largo. Toda esta zona es apta para la práctica del esquí o snowboard, y también es posible escalar glaciares, realizar paseos en cruceros, canoas o kayak alrededor del lago Cook, recorrer montañas en bicicleta y hasta pescar.

HISTORIA Y NATURALEZA.
Ubicada a orillas de una extensa bahía, en el extremo sudoeste de la Isla del Norte, la ciudad de Wellington, capital del país desde 1875, es el corazón cultural, político e histórico de Nueva Zelanda.
El destino presenta un estilo de vida cosmopolita con múltiples opciones de entretenimiento, tales como cafés, restaurantes, teatros, cines y museos, entre ellos el Te Papa Tongarewa, que incluye un lugar de reunión maorí.
Pero además, la capital neocelandesa dispone de atractivos naturales como parques, jardines, montañas, bosques, ríos y playas. En este sentido, se destacan los Jardines de Otari, al noreste de la ciudad, donde en más de 80 ha. se concentra la mayor colección de plantas nativas del país.
Mientras que para reconocer exóticos ejemplares de la fauna neocelandesa se recomienda la Reserva Nacional de Monte Bruce. Allí han sido construidos numerosos aviarios con fines científicos, con el objetivo de preservar las especies en vías de extinción.
Wellington también se destaca por su pintoresco puerto natural y sus verdes colinas, en las que hay barrios de elegantes casas coloniales de estilo inglés.

LA COPA MUNDIAL DE RUGBY

El 9 de septiembre comenzará a jugarse en Nueva Zelanda la 7° edición de la Copa Mundial de Rugby. De esta forma, la tierra de los legendarios All Blacks -una de las mejores selecciones de rugby del mundo- recibirá a los equipos de Tonga, Francia, Japón, Canadá, Escocia, Rumania, Argentina, Inglaterra, Georgia, Australia, Italia, Irlanda, Estados Unidos, Rusia, Fiji, Namibia, Sudáfrica, Gales y Samoa. La jornada inaugural tendrá lugar en el Eden Park de Auckland, con el enfrentamiento entre los locales y Tonga. Días después, Los Pumas jugarán su primer partido contra Inglaterra. El resto de los juegos tendrán lugar en las ciudades de Invercargill, Rotorua, New Plymouth y Wellington, entre otras. Cabe mencionar que el comité organizador de la Copa Mundial de Rugby Nueva Zelanda 2011, confirmó que en la ciudad de Christchurch -donde se iban a concentrar Los Pumas- no se jugarán los siete partidos que habían sido designados para llevarse a cabo durante el torneo, debido a los daños causados por el terremoto del 22 de febrero. En los próximos meses el comité dará a conocer las sedes donde se relocalizarán los partidos.

DATOS UTILES

Alojamiento: la oferta hotelera es muy amplia y abarca hoteles de todas las categorías en las grandes ciudades, como así también hostels, apartamentos y moteles. En las áreas naturales hay disponibles cabañas, lujosos búngalos y campings en las zonas de bosques. Cómo llegar: actualmente las alternativas para volar a Nueva Zelanda son: desde Buenos Aires a Auckland con Aerolíneas Argentinas, desde Santiago (Chile) también a dicha ciudad, con LAN; y con Qantas desde Ezeiza a Sydney, desde donde se puede conectar a varios destinos neocelandeses. Idioma: existen tres idiomas oficiales: el inglés neocelandés, que es el más hablado; el maorí (te reo maori) y el original lenguaje de señas de Nueva Zelanda. Más información: Embajada de Nueva Zelanda en Argentina, Carlos Pellegrini 1427 Piso 5, 4328-0747/kiwiarg@speedy.com.ar.

EL PAIS DEL SEÑOR DE LOS ANILLOS

Los maravillosos escenarios naturales de Nueva Zelanda sirvieron para la espectacular puesta en escena de la trilogía “El Señor de los Anillos”, las películas de Peter Jackson, basadas en la saga del prolífico escritor británico J.R.R Tolkien. En la actualidad, existen tours que recorren los míticos lugares donde Aragorn, Frodo, Legolas y Gandalf vivieron las más increíbles aventuras.