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Nicaragua
Colorido colonial y costas encantadas
Por Leonardo Larini     |  
27 de Septiempre de 2010

El país centroamericano cuenta con múltiples atractivos naturales y urbanos que, a pesar de no ser famosos, atesoran una gran belleza, digna de ser conocida y apreciada por todo tipo de turistas.

Por distintas razones, algunos destinos no tienen la suerte de ser conocidos como lo merecen y la misma -mala- suerte corren todos aquellos viajeros que debido a la falta de información pasan por alto sitios maravillosos. Tal es el caso de Nicaragua, país que posee paisajes y atractivos tan bellos como el resto de los centros turísticos más famosos de Centroamérica y el Caribe.
Siendo la república más grande de América Central -limitando al sur con Costa Rica y al norte con Honduras, y con sus costas bañadas por el Caribe al este y el océano Pacifico al oeste-, este rico territorio le ofrece a sus visitantes una gran variedad geográfica que incluye selvas tropicales, playas paradisíacas, magníficos lagos y lagunas, volcanes y una enorme riqueza cultural, cuya figura excluyente está representada por el poeta Rubén Darío. Y a todo esto se le suma ese detalle tan importante en cualquier viaje y en cualquier lugar: la calidez de su gente, su gentileza y constante buena predisposición para que el placer de la estadía sea completo.
Estas cualidades del pueblo nicaragüense se pueden apreciar apenas se llega a Managua y se inicia la primera caminata por la ciudad. Cualquier consulta que se haga será atendida y respondida con natural cordialidad y entonces se tomará conciencia de que uno es más que bienvenido en esta tierra.
La capital de Nicaragua -palabra que en lengua nahuatl significa “lugar donde hay una extensión de agua”- está situada al sur del lago Xolotlán y rodeada por varias lagunas, entre ellas Asososca, Xiloá y Apoye. Junto con la de Tiscapa, ubicada en el corazón de la ciudad, estas lagunas le dan a Managua una increíble belleza y una muy original fisonomía. Además de la naturaleza que la rodea, un recorrido por sus calles incluye sitios imprescindibles ligados a la historia y cultura del país. Entre ellos figuran la Plaza de la República, el sobrio monumento a Rubén Darío, el Palacio Nacional de la Cultura (con 2500 piezas de cerámica lítica y objetos de etnografía, que están en exposición permanente y datan desde el año 800 A.C hasta el 1500 de la era cristiana), el Museo Nacional, el Centro Cultural Managua (que atesora las más trascendentes obras de arte de la república), el Teatro Nacional, que lleva el nombre y apellido del gran poeta; y las ruinas de la Catedral Metropolitana.
Cabe recordar que en 1972 un terremoto destruyó el centro antiguo, que tuvo que ser reconstruido para conservar la identidad de los primeros tiempos de la ciudad.
Siendo un lugar tan ligado al agua, no podía faltar una gran fuente. En realidad se trata de un complejo de cuatro fuentes de distintos niveles, que por las noches, con su iluminación, brindan un hermoso espectáculo. Y por la misma razón, tampoco podía faltar el típico malecón junto al lago, punto de partida, de descanso o final de cualquier paseo por Managua y con abundantes monumentos de originales formas.

Ciudades antiguas, playas e islas.
Otra de las ciudades de interés es León, el centro universitario del país, cuya arquitectura colonial deslumbra a los visitantes. A sólo 50 km. de León -que fue la capital de Nicaragua hasta 1851, cuando fue reemplazada por Managua- se encuentran las ruinas de León Viejo, un auténtico tesoro arqueológico del siglo XVI. Fundada el 15 de junio de 1524 por el conquistador español Francisco Hernández de Córdoba, sus ruinas fueron descubiertas en 1967 y al año siguiente se iniciaron las excavaciones en busca de vestigios históricos. Como resultado se supo que la urbe tenía un trazado similar al de casi todas las ciudades de Hispanoamérica de esa época, es decir un diseño en forma de cuadrícula, que es un cuadrado exacto y la plaza se ubicaba en su centro. El centro de León Viejo ocupa un área aproximada de 800 m. de largo por 500 m. de ancho, donde se yerguen las 16 ruinas rehabilitadas hasta la actualidad, entre ellas los monasterios La Merced, San Pablo y San Francisco.
Granada, cuya antigüedad data de 1524, también obliga a una visita. De hecho, es uno de los sitios más frecuentados por los turistas. Fue la primera ciudad fundada por los españoles en este territorio y durante tres siglos fue el centro comercial más importante del país. En la plaza principal existe un servicio de coches tirados por caballos que recorren calles y rincones bordeados por frentes coloniales y neoclásicos, iglesias de estilo barroco y renacentista, y la Catedral local y el Convento de San Francisco. Este último es una de las edificaciones más antiguas de la urbe, erigida en 1529. Desde 2003 funciona como centro cultural, con seis salas de exhibición permanente: Arqueología, Imaginería Religiosa, Pintura Primitivista, imágenes de Granada de 1940 -1980, y Maqueta del Centro Histórico.
En cuanto a las opciones de playa, las del Pacífico -cuya costa se encuentra a poca distancia de Managua- son ideales para los amantes del sol y la arena, la natación y el buceo.
Pochomil es la más cercana a la capital y posee una hermosa bahía. Masachapa, La Boquita y Casares completan el área junto con el complejo Barceló Montelivar, que cuenta con 3 km. de playa privada. Al sur están La Flor y Chacocente, que entre julio y enero se convierten en un enorme desovadero de tortugas. Esta zona está protegida para la conservación de la especie y atrae a los amantes de la ecología y la naturaleza.
Los pescadores, en cambio, tienen su paraíso en San Juan del Sur, cuyo puerto ha sido elegido como uno de los puntos de atraque de las compañías de cruceros que navegan por el Pacífico e incluyen a Nicaragua en sus itinerarios.
La costa oriental es muy diferente, ya que se caracteriza por las planicies tropicales cubiertas de selva y recorridas por numerosos ríos que conforman un escenario natural muy propicio para el turismo aventura. Esta región está escasamente poblada; sus pocos habitantes son, en su mayoría, nativos pertenecientes a las tribus miskito, sumu y rama. Las principales localidades de esta zona son Puerto Cabezas y Bluefields, ambas con edificaciones que son una encantadora mezcla de los estilos colonial inglés y el típico de las cabañas antillanas. Desde Bluefields es posible llegar en veinte minutos de vuelo o tres horas de barco a las Corn Islands (Islas del Maíz), un auténtico edén tropical del Caribe con 6 km. de excelentes playas, frente a un impresionante arrecife de coral que se extiende hasta los archipiélagos de Cayos Perlas y Cayos Miskitos, un Parque Nacional que abarca 78 islas coralinas y conforma una verdadera reserva biológica marina. Buceadores de todo el mundo han llegado y llegan hasta allí por recomendaciones personales más que por programas de promoción.

Naturaleza y manifestaciones culturales.
En el norte del territorio, a 50 km. de la frontera con Honduras y en las inmediaciones de la Reserva Nacional de Recursos Bosawas, se encuentra el Parque Nacional Cerro Soslaya, que alberga las especies de la fauna y flora de Nicaragua. Se trata de 15 mil ha. que se pueden recorrer a través de visitas guiadas, incluyendo travesías por diversos ríos. Esta es una región montañosa con bosques de pino, cedro y caoba, en los que también abundan las orquídeas, con magníficos parajes para descubrir.
Por el lado cultural, cabe mencionar que a lo largo del año Nicaragua festeja numerosas fiestas y tradiciones, la mayoría de ellas relacionadas con la religión católica. Se trata de festejos en los que abundan la música, los bailes típicos, las muestras gastronómicas y los desfiles hípicos. Una de ellas es La Purísima, dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Se trata de la fcelebración religiosa más popular del país, que consiste en la creación de altares con imágenes de la virgen en los cuales la gente se acerca para cantar. En tanto, las fiestas de Santiago Apóstol y la de San Sebastián (19, 20, 26 y 27 de enero), son las más representativas del color local, ya que se caracterizan por los bailes típicos y un fulgurante y llamativo vestuario.
Esta es apenas una muestra de los atractivos de Nicaragua, territorio mucho más rico que lo que puede describirse en una nota periodística. Entre todo lo que faltaría mencionar bien vale hacer una referencia al “Nacatamal”, una especie de tamal relleno de carne de cerdo o pollo, arroz, papas en rodajas y, en algunos casos, pasas, aceitunas y tomate. Una exquisitez que bien puedo saborearse en las pausas que uno realice durante el recorrido por los tantos sitios de interés de este destino que aún no ha sido descubierto como se merece.

DATOS UTILES

Cómo llegar: a Nicaragua se puede llegar a través de tierra, mar y aire. Tiene muy buenas conexiones por carretera tanto con Costa Rica como con Honduras. Desde Buenos Aires se puede viajar con Copa Airlines, vía Panamá. Por mar es posible llegar a Bluefields o a Puerto Cabezas, ambos destinos en el Caribe.
Dónde alojarse: en las principales ciudades funcionan hoteles de todas las categorías, desde económicos hasta los de las más famosas cadenas. En la zona de playas, a la oferta hotelera se le suman complejos de cabañas.
Clima: hay tres zonas de temperatura bien diferenciadas. En las tierras bajas (Pacifico y Caribe) las temperaturas oscilan entre los 22º y los 30º, pero pueden llegar a los 38º en mayo. En la zona central varía de los 14º a los 20º. En las montañas, al norte, el clima es mucho más fresco, con un promedio de 10º.
Transporte: existe una amplia oferta para el alquiler de automóviles y así poder desplazarse a la mayoría de los destinos turísticos conectados por la red de carreteras. Viajar en los buses públicos es una buena oportunidad para quienes deseen explorar la idiosincrasia nicaragüense en las áreas urbanas o entre ciudades y poblados. Mientras que las líneas aéreas nacionales cubren numerosos destinos, incluidas las islas del Caribe. En el Gran Lago de Nicaragua y el río San Juan hay servicios de ferries y embarcaciones para llegar a los puntos turísticos.
Informes: Embajada de Nicaragua en Buenos Aires, Av. Santa Fe 1845, 7º "B". Horario de atención: de 10 a 13. Tel.: 4811-0973. E-mail: embanic@fibertel.com.ar.