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Nueva Zelanda: el lejano esplendor de lo exótico
Por Leonardo Larini     |  
14 de Octubre de 2011

El país oceánico cuenta con paisajes naturales de ensueño que se combinan de forma inmejorable con la elegancia de sus principales ciudades, conformando un extraordinario mosaico visual.

La primera referencia que aparece al mencionar a Nueva Zelanda es la de su selección nacional de rugby, los legendarios All Blacks, un verdadero mito de este deporte. Fuera de ello, poco y nada se sabe de este país, al menos por estos confines de la Tierra. Es una pena, porque como todo territorio del planeta -o casi todo-, el neocelandés ofrece una multiplicidad y riqueza de paisajes naturales y urbanos que pueden competir sin titubeos con los más famosos destinos del mundo.
Localizada en el suroeste del océano Pacífico, y perteneciente al continente de Oceanía, Nueva Zelanda está formada por dos grandes islas, la del Norte y la del Sur, junto a otras de menores dimensiones, entre las que se destacan Stewart y las Chatham.
La Isla del Norte concentra la mayoría de la población y la actividad comercial, mientras que la Isla del Sur se caracteriza por sus deslumbrantes fisonomías. Pero en cada uno de sus rincones esta tierra ofrece a los turistas la posibilidad de disfrutar de bosques, infinitas playas de arena dorada, acantilados, cumbres nevadas, volcanes, fiordos, parques naturales, zonas termales, ríos y hasta glaciares. También, claro, de modernas ciudades.
En ese sentido, aunque no es la capital, Auckland es la urbe más importante y poblada (1,2 millones de habitantes), además de ser el centro económico del país. Uno de sus principales puntos es The Edge, complejo de ocio y gastronómico en las cercanías de los cruces de Queen Street, Wellesley Street, Albert Street y Mayoral Drive, donde es posible experimentar en familia numerosas atracciones. Además, los sábados son ideales para ir a Karangahape Road, calle en la que abundan las tiendas de indumentaria y locales de artesanía típica maorí y polinesia. Pero el recorrido también incluye puntos de interés como el Harbour Bridge, puente que conecta Auckland y North Shore, todo un símbolo de la metrópoli; el Auckland Town Hall, histórico edificio utilizado tanto para funciones administrativas como para conciertos; el famoso Auckland Civic Theatre; el Auckland War Memorial Museum; el parque Auckland Domain, con sus 75 ha. de verde y su deslumbrante museo de estilo neoclásico; Aotea Square, una gran área pública pavimentada donde se realizan festivales de arte; el acuario Kelly Tarlton's Underwater World, y el Eden Park Stadium, donde juegan sus partidos los famosos All Blacks.
Una caminata obligada es la que debe hacerse por la Queen Street, que es la calle principal de la ciudad y sobre la cual se encuentran los edificios históricos, teatros, cines y galerías de arte. En tanto, la Karangahape Road es la que alberga a los pubs, bares y clubs nocturnos.
Claro que la gran atracción de Auckland es la Sky Tower, torre de telecomunicaciones y difusión de radio y televisión de 328 m. (la más alta del hemisferio sur) que recibe a 700 mil visitantes por año. Dispone de tres miradores desde los que se obtienen magníficas vistas de Auckland y sus alrededores, y dos restaurantes. En el plano gastronómico, también vale la pena darse una vuelta por Viaduct Basin, otrora un puerto comercial y hoy una zona de lujosos apartamentos, oficinas y restaurantes.

Belleza capital.
Otro de los atractivos urbanos es la ciudad de Wellington, capital de Nueva Zelanda, ubicada en el extremo suroccidental de la Isla del Norte, puntualmente en el estrecho de Cook, que la separa de la Isla del Sur. Además de su importancia política, se puede decir que Wellington es también la capital cultural del país. La estadía aquí implica conocer una gran cantidad de interesantes museos como Te Papa Tongarewa, Wellington City and Sea, Katherine Mansfield Birthplace Museum (Museo de la Casa natal de la famosa escritora Katherine Mansfield), Colonial Cottage, Museo del Cricket de Nueva Zelanda, Cable Car Museum, City Gallery y Reserve Bank Museum.
Asimismo, la ciudad también es sede de la Compañía Nacional de Ópera, de la Orquesta Sinfónica de Nueva Zelanda, el Nevine String Quartet, el Chamber Music New Zealand (Música de Cámara de Nueva Zelanda), y el Ballet Real de Nueva Zelanda, agrupaciones a las que se puede apreciar en cualquier momento del año, tanto aquí como en Auckland. En cuanto a la oferta teatral, se brindan prestigiosas obras en el St James' Theatre, Downstage Theatre, Bats Theatre y la Fundación de las Artes de Nueva Zelanda.
Saliendo del radio urbano, se pueden conocer los montes Kaikoura y las playas de Kapiti y Wairarapa.

Wellington también se caracteriza por su pintoresco puerto natural y sus verdes colinas, en la que hay barrios de elegantes casas coloniales, ideales para paseos relajados. Ese recorrido se puede complementar con una visita al Jardín Botánico, que se encuentra en una colina al oeste de la ciudad llamada Monte Victoria, a la que se accede en el funicular Cable Car. Otra alternativa es visitar algunas de las islas cercanas al puerto, como Matiu/Somes, que está protegida por las autoridades locales y sirve de refugio a especies en peligro de extinción, al igual que la isla Kapiti, a la que se llega en el Dominion Post Ferry y donde viven más de 600 parejas de pingüinos azules.

La cueva de las luces.
Nueva Zelanda es dueña de paisajes naturales únicos, asombrosos. No por nada el cineasta Peter Jackson eligió varias locaciones de este territorio para filmar la saga de El Señor de los Anillos. En ese sentido, cabe mencionar al Parque Nacional de Monte Cook, situado en el centro de la Isla del Sur, cerca de la ciudad de Twizel, a 3.754 m., el punto más alto del país. En sus inmediaciones existen 360 glaciares -el más grande es el de Tasmania- que ocupan 29 km. de largo. Toda esta zona es apta para la práctica del esquí o snowboard, como para hacer senderismo, escalar glaciares, realizar paseos en cruceros, canoas o kayak alrededor del lago Cook; recorrer montañas en bicicleta y hasta pescar. A la vez, hay opciones para sobrevolar el área y obtener espléndidas vistas de esta fisonomía tan especial.

Pero si hay un lugar mágico y sorprendente en Nueva Zelanda -y en el planeta Tierra- ése es la cueva de Aranui, donde es posible apreciar un fenómeno natural único, que confunde las dimensiones de la realidad y la fantasía y representa un verdadero festín para los sentidos. Se trata de las estrategias para conseguir alimentos de millones de gusanos luminiscentes que viven en las bóvedas, cuyos movimientos conforman un espectáculo lumínico maravilloso. Ubicada en el sudeste de la Isla Norte, en la región de Waitako, la cueva se caracteriza por sus milenarias formaciones de roca calcárea. Para observar este magnífico juego de luces en plena oscuridad hay que tomar una pequeña barca que se adentra hasta el corazón del lugar, aunque los más aventureros pueden entrar a nado o con la ayuda de flotadores. A medida que se avanza y desaparece la luz natural, comienzan a verse en los techos y paredes algo así como largos collares de perlas que cuelgan y parecen emitir unas leves luces azuladas y blanquecinas. Hasta que más adelante el espectáculo puede verse en su plenitud, semejando a un cielo movedizo en el que flotan millones de luces azuladas. El efecto es conmovedor para los ojos. En este punto, quizás valga la pena aclarar que cada lucecita proviene de la larva de un insecto llamado Arachnocampa luminosa, que vive allí desde tiempos inmemoriales. Los hilos que cuelgan de los techos son su peculiar modo de supervivencia: el gusano segrega una especie de pegamento en forma de pequeñas perlas que van quedando unidas unas a otras, mientras que en el agua pequeños insectos y mosquitos, atraídos por la luz, vuelan hacia ellas y quedan atrapados en sus hilos pegajosos.

 

Playas, bosques y nieve.

Como si fueran pocos sus atractivos urbanos y naturales, Nueva Zelanda también es un paraíso para los amantes del surf. Playas poco pobladas, olas de gran volumen y vientos veloces favorecen la práctica de esta actividad. Raglan, en la Isla Norte, es uno de los puntos obligados para los deportistas, lo mismo que la península de Taranaki. Pero las mayores concentraciones de surfistas prefieren Christchurch, Dunedin y Kaikoura, en la costa este de la Isla del Sur. En cuanto a las playas ideales para el descanso figuran Baden, Cook's, Ninety Mile, Tokerau, Kaiteriteri, Wharariki y Ngarunui.
Claro que durante la visita no pueden dejar de conocerse algunos de los bosques neocelandeses, tal el caso de Waipoua, Waina y el Mataraura, situados paralelamente a algunas de las playas mencionadas. El de Waipoua se caracteriza por sus especies de árboles ancestrales: el Tane Mahuta (el Señor de los bosques) y el Te Matua Ngahere (el Padre de los bosques). Otros árboles gigantes son las Cuatro Hermanas y los Phantum y Yakas. Aquí se llega después de pasar por el hermoso lago Kai iwi, que regala una vista espléndida que minutos después se complementa con los árboles de Sauri y Rimu. Son parajes de ensueño y de fácil acceso desde la carretera costera.
Regresando a los ámbitos urbanos, una buena alternativa es la localidad de Queenstown, en el suroeste de la Isla Sur de Nueva Zelanda, sobre la entrante del lago Wakatipu, desde cuyas costas se pueden apreciar maravillosos paisajes de las montañas vecinas. Y es precisamente allí donde reside el principal atractivo, ya que en dichas alturas se encuentran los cuatro centros de esquí de la ciudad: Cardrona Alpine Resort, Coronet Peak, The Remarkables y Treble Cone. Como se ve, en Nueva Zelanda es posible disfrutar de las playas o de la nieve con tan solo recorrer unos pocos kilómetros.
Claro que lo expuesto hasta aquí son apenas algunos de los infinitos atractivos de esta lejana tierra que, a pesar de ser considerada un destino exótico por estos lares, merece transformarse en una opción de viaje más frecuente. Su inconfundible belleza así lo requiere.

Una guinda Mundial.

El próximo año será especial para Nueva Zelanda, ya que el país organizará la 7º edición de la Copa Mundial de Rugby. Al igual que en 1987, cuando compartió la sede junto a Australia, la tierra de los All Blacks nuevamente recibirá a las mejores selecciones del mundo, que participarán del torneo durante septiembre y octubre. Entre los 20 equipos que serán de la partida figuran Sudáfrica, Inglaterra, Tonga, Australia, Fiji, Gales, Nueva Zelanda, Escocia, Italia, Argentina, Irlanda y Francia. La jornada inaugural se concretará el 9 de septiembre de 2011 en el Eden Park de Auckland, con el enfrentamiento entre los locales y Tonga. Días después, Los Pumas jugarán su primer partido contra Inglaterra. La Copa Mundial de Rugby 2011 será un evento trascendente para el país oceánico: durante su realización recibirá a miles de visitantes de todo el mundo y a la vez estará en las primeras planas de los medios de comunicación del planeta, lo que sin dudas potenciará el flujo turístico a sus magníficos destinos.

Datos útiles

Cómo llegar: actualmente las alternativas para volar a Nueva Zelanda son: desde Buenos Aires a Auckland con Aerolíneas Argentinas, desde Santiago (Chile) también a dicha ciudad, con LAN; y con Qantas desde Ezeiza a Sydney, desde donde se puede conectar a varios destinos neocelandeses. Idioma: existen tres idiomas oficiales: el inglés neocelandés, que es el más hablado; el maorí (te reo maori) y el original lenguaje de señas de Nueva Zelanda.

Alojamiento: la oferta hotelera es muy amplia y abarca hoteles de todas las categorías en las grandes ciudades, como así también hostels, apartamentos y moteles. En las áreas naturales hay disponibles cabañas, lujosos bungalows y campings en las zonas de bosques.

Clima: es básicamente templado fresco a templado cálido, pero varía bastante según la latitud y la altitud. Las temperaturas medias están entre los 8° C en la Isla del Sur y los 16° C en la Isla del Norte. Enero y febrero son los meses más cálidos mientras que julio es el más frío.

Más información: Embajada de Nueva Zelanda en Argentina, Carlos Pellegrini 1427, Piso 5º. Horario de atención al público: de 9.30 a 12.30. Tel.: 4328-0747/kiwiargentina@datamarkets.com.ar.