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Salta
En perfecto maridaje con el buen vino
Por Redacción Ladevi   |  
19 de Abril de 2016

Dentro de la denominada Ruta del Vino, una serie de localidades han hecho un culto de la producción de la vid, logrando una calidad excepcional en la bebida. Enmarcados en el abrumador paisaje de los valles Calchaquíes, muchos de sus establecimientos bodegueros ofrecen alojamiento y experiencias para disfrutar de los procesos íntimos de la vitivinicultura.

El aroma frutado del torrontés y la textura aterciopelada de un buen tinto constituyen el maridaje ideal para un periplo por la provincia de Salta, territorio que ha ganado fama internacional por sus vinos de alta calidad.

Así, la sabia conjunción de factores naturales y humanos hace del valle Calchaquí una región inevitable para los adoradores del dios Baco, máxime teniendo en cuenta un desarrollo turístico que provee de alojamiento y experiencias íntimas en las mismísimas bodegas y viñedos.

DE LOS INCAS A LOS COLONOS.

Si bien los primeros moradores de los valles Calchaquíes fueron los antiguos pueblos diaguita y calchaquí, los incas también dejaron su impronta aquí hacia el siglo XV, cuando este territorio formaba parte de su vasto imperio andino. En el siglo siguiente la historia se volvería más conocida, con la llegada de los conquistadores españoles, quienes quisieron para sí la belleza de estos paisajes compuestos por cordones montañosos y cielos límpidos, barridos por una brisa fresca.

Años después se evaluó que el territorio resultaba especialmente apto para el cultivo de la uva, siendo que las primeras plantaciones corrieron por cuenta de los padres jesuitas en el siglo XVIII. Con los años, los nuevos colonos e inmigrantes empezaron a aplicar las técnicas vitivinícolas propias del continente europeo, al punto que en 1886 los primeros bodegueros deciden plantar variedades de cepas francesas en Animaná y Cafayate. Tal como expresan los documentos históricos, la adaptación de las vides fue extraordinaria: Manuel Solá, en su “Memoria Descriptiva de la Provincia de Salta” (1899), alababa “el clima seco y el terreno pedregoso, un invierno fresco y un verano caluroso, que necesita la vid; todas estas condiciones se encuentran en los valles Calchaquíes”.

Desde ese entonces la región acuna decenas de viñedos y bodegas que hoy se esparcen armoniosamente a lo largo del valle.

TERRENO FÉRTIL.

Actualmente los viñedos comprenden más de 3.200 ha. de los departamentos de Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos y Cachi. La expansión gradual de la producción fue proporcional al incremento en la calidad, lo que lleva al valle a ser considerada una región vitivinícola premium, con vinos de altura reconocidos en los mercados y concursos internacionales.

Este posicionamiento se debe al esfuerzo humano y a las particulares características que aporta la geografía local: más de 300 días de sol por año, gran amplitud térmica (hasta 20ºC), suelos franco-arenosos, aire puro y seco, y el riego natural del deshielo y las aguas subterráneas.

A ello se agrega un factor fundamental: la altitud. En el mundo no existen viñedos a tanta altura sobre el nivel del mar como en los valles Calchaquíes. Todas las plantaciones se encuentran entre los 1.750 msnm. (Cafayate) y los 2.700 y 3.015 msnm. de Molinos y Payogasta. Por este motivo, las uvas cosechadas en los terruños del valle son únicas: las regiones productoras más reconocidas de Francia, Italia y España, así como de Australia, Estados Unidos, Sudáfrica y Nueva Zelanda, yacen por debajo de los 600 msnm.

Los factores mencionados llevan a elaborar un producto de distinguidas peculiaridades organolépticas (color, aroma y sabor). El ejemplo más emblemático es el torrontés, la cepa más distintiva de Argentina, ya que nuestro país es el único que la produce. Su origen es discutido, aunque probablemente se trate de una cepa llegada en la época de la colonia cruzada accidentalmente con vides silvestres, lo que la dota de una originalidad absoluta. El perfume del torrontés se distingue por sus reminiscencias florales y vegetales, mientras que su sabor intenso se identifica directamente con las uvas, dejando un toque levemente amargo.

Los tintos –cabernet sauvignon, malbec, tannat, bonarda, syrah– también se destacan, con un alto contenido de antocianos que realzan el color y taninos amables al paladar. De hecho, el 57% de los viñedos implantados corresponde a variedades tintas, mientras que las blancas ocupan un 37%. Prácticamente la totalidad de los viñedos de la provincia producen uvas destinadas a vinos finos. En la actualidad Salta exporta casi 3 millones de litros anuales a 47 países.

LA RUTA DEL VINO.

La región vitivinícola de los valles Calchaquíes se encuentra al sudoeste de la provincia de Salta y es mayormente atravesada por la RN 40, entre los pueblos de Payogasta (al norte) y Tolombón (al sur).

Saliendo desde la ciudad de Salta, los viajeros deberán tomar la ruta 68 hacia al sur y empalmar hacia el oeste por la 33 a la altura de El Carril. Por allí el camino los llevará a subir la zigzagueante cuesta del Obispo hasta llegar a una planicie elevada, territorio en el que se inscribe el Parque Nacional Los Cardones. De allí en más, será cuestión de ir acercando las copas.

Vale indicar que cada bodega enmarcada en la Ruta del Vino ofrece visitas a los viñedos guiadas por especialistas así como degustaciones, ya se trate de establecimientos grandes, boutique o artesanales. Muchos agregan confortables alojamientos en el mismo predio y hasta servicios de spa y relajación. Todo se completa con propuestas gastronómicas que permiten acompañar los vinos con exquisitas elaboraciones de la variada gastronomía norteña.

Así, el itinerario puede tener por primer punto a Sala de Payogasta, un hotel boutique instalado en una hermosa casona reciclada. Como en muchos establecimientos de la Ruta del Vino, el visitante tendrá la oportunidad de compartir la vida rural y los procesos productivos de la viña.

Un poco más allá se encuentra Cachi, legendario pueblo de casas de adobe y calles empedradas, cuyos principales exponentes vitivinícolas son la bodega Isasmendi y el complejo Miraluna. Otros sitios relevantes de esta localidad son el Museo Arqueológico, la Parroquia de Cachi y Antigales, donde se encuentran yacimientos pertenecientes a antiguas civilizaciones indígenas.

Desandando la RN 40 hacia el sur es posible encontrarse con ofertas similares en los pueblos y bodegas de Molinos y Angastaco, hasta llegar a los umbrales de Cafayate, donde las uvas blancas comienzan a predominar entre los viñedos de San Carlos y Animaná.

Justamente el gran final de este periplo será Cafayate, localidad que representa el punto más austral de un triángulo cuyos otros vértices son Cachi y Salta capital. La importancia de esta ciudad dentro de la Ruta del Vino es evidente, al concentrar el 70% de los viñedos de todo el valle Calchaquí.

Cafayate, que aún conserva las características de su arquitectura colonial y una gran iglesia frente a su plaza principal, es el epicentro de la producción del torrontés, con vinos premiados a nivel internacional. Bodega José L. Mounier, Arnaldo Etchart, Bodega La Banda, Bodegas Nanni, La Industria, Bodega Domingo Hermanos y Cavas de Santa María son algunas de las productoras más notables.

Para coronar la experiencia vitivinícola se recomienda visitar el Museo de la Vid y el Vino, que fue inaugurado en marzo de 2011 y está emplazado en el predio de un antiguo museo conocido con el nombre de “La Bodega Encantada”. El espacio propone una muestra dinámica e interactiva sobre la historia y características de los viñedos de los valles Calchaquíes y de sus vinos de altura. Allí se abordan las características de la tierra, los frutos y la historia de las tradiciones, para finalmente llegar a este presente productivo que sigue dando mucho de tomar a quienes disfrutan de una buena copa en medio de paisajes de embriagadora belleza.

TIPS PARA EL VIAJERO

Ubicación: a 1.616 km. de la Ciudad de Buenos Aires.

Clima: los valles, las quebradas y las sierras cuentan con un clima más benigno que otras áreas de la provincia. Los promedios de temperaturas en época estival superan los 20°C, y en invierno, las medias son inferiores a los 14°C.

Informes: http://turismo.salta.gov.ar/