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Verano 2016
Brasil, la meca del turismo argentino
Por Redacción Ladevi   |  
01 de Diciembre de 2015

La devaluación del real y la posibilidad de pagar en cuotas postulan a Brasil como el destino vedette para el próximo verano. Postales de arenas blancas, aguas cálidas y un mar cristalino seducen a una gran porción de argentinos que buscan relajarse pero sin dejar de lado la diversión. Aquí ocho opciones clásicas a tener en cuenta.

Aunque el factor eleccionario despertó incertidumbres en los viajeros argentinos y encendió las alarmas en las agencias de viajes, las reservas no mermaron su ritmo y a menos de un mes para que el verano pique en punta, hay un destino que se perfila como el gran ganador de la temporada 2015/16: Brasil.

Con numerosas playas, ciudades históricas y bellezas naturales, el país vecino seduce nuevamente a miles de argentinos, quienes pretenden sacarle el jugo a la devaluación del real y aprovechar la posibilidad de pagar sus viajes hasta en 18 cuotas sin interés.

Gente alegre, cerveza helada y caipiriña son algunos de los complementos que los visitantes nacionales alegarán para combatir las altas temperaturas a la vera de una playa de arena fina y mar templado.

RÍO DE JANEIRO, LA CIUDAD MARAVILLOSA.

Famosa por ser la tierra de la samba, este suelo carioca es conocido en el mundo entero no sólo por sus celebraciones de carnaval en el popular Sambódromo sino también por sus diversos atractivos como el Pan de Azúcar, el cerro Corcovado con el Cristo Redentor, el bosque tropical en el Parque Nacional de la Tijuca o sus coloridos barrios. Sin embargo, todos aquellos que pisen Río de Janeiro lo hacen atraídos por sus playas, siendo las de Ipanema y Copacabana sus principales exponentes.

Siendo el único requisito entregarse a la alegría, Copacabana late de día y de noche. Con una extensa playa a la vera de la avenida Costanera, el malecón es el lugar predilecto de los turistas donde encuentran puestos de bebidas, una senda peatonal y bicisenda para correr y andar en rollers o en bicicleta. Sobre su costa se levantan importantes hoteles y restaurantes; al tiempo que en Copacabana se lleva a cabo las más famosas fiestas de Brasil con espectáculos pirotécnicos y shows musicales gratuitos.

Conocida por la canción de Vinícius de Moraes, "Garota de Ipanema", esta playa de pobladores tradicionales cautiva a jóvenes y artistas con sus canchas de fútbol y vóley, equipamientos de gimnasia y bares con vistas al Atlántico. Sus arenas hierven, especialmente los fines de semana, cuando todos van a mostrar su bronceado y a practicar las artes de la conquista.

Por su parte, la playa Barra da Tijuca, con casi 18 km. de extensión, tiene olas fuertes que atraen a los practicantes del surf, el windsurfer y el bodyboarding; al tiempo que Prainha, enclavada en una reserva ecológica, es un oasis de tranquilidad alejado del centro carioca.

SALVADOR DE BAHÍA: HISTORIA, CULTURA, PLAYA Y DIVERSIÓN.

Siendo uno de los destinos turísticos más importantes de Brasil, el interés turístico de la ciudad se basa en la belleza de su conjunto arquitectónico, y en la particularidad de la cultura local.

Sin embargo su polo de atracción más fuerte está ligado a su línea costera con casi 50 km. de paraíso al borde del mar que van desde los sitios calmos ideales para la natación, la vela, el buceo y la pesca submarina, así como las aguas de mar abierto, con fuertes olas buscadas por los surfistas. También hay playas rodeadas de arrecifes que forman piscinas naturales de piedra, ideales para los niños. Las más famosas son las playas urbanas de Itapuã y Porto da Barra, con aguas calientes y arenas blancas.

En efecto el turista que elige Salvador de Bahía puede ir a la playa por la mañana, dar un paseo por el casco histórico por la tarde, cenar en uno de los numerosos restaurantes de la ciudad y terminar el día bailando al ritmo del carnaval, considerado como la mayor fiesta popular del mundo que se desarrolla en las calles, no en un Sambódromo.

BÚZIOS, SOFISTICACIÓN, TRANQUILIDAD E INTIMIDAD.

Las aguas transparentes, tibias y tranquilas, rodeadas por paredones rocosos con una vegetación abundante, son una invitación al relax y a la contemplación.

Aunque es un clásico para lunas de miel o escapadas en pareja, este destino es además una propuesta seductora para las familias que buscan playas paradisíacas combinadas con una infraestructura de calidad cerca de casa.

Playas mansas como bravas, reservas ecológicas, restaurantes de cocina internacional, posadas familiares o resorts de lujo y actividades para adultos y chicos, son algunas de las condiciones que esta ciudad propone a menos de tres horas de Río de Janeiro.

Pero los atractivos también están en la gastronomía, los grandes eventos culturales, paseos en barco, deportes acuáticos y paseos de compras, con las principales marcas internacionales.

Sin bares o kioscos en las arenas, la playa Azeda conjuga una estadía familiar de ensueño con arena blanca, una playa tranquila y sofisticada ideal para nadar o hacer esnórquel en el paraíso.

Por su parte, en la playa Geribá, de arenas finas y un mar agitado, el clima que se vive es de fiesta, y los restaurantes y bares son los encargados de aportar la alegría.

En tanto y conocida como la “Orla Bardot”, en homenaje a la actriz que hizo de Búzios su refugio, la playa dos Amores donde se localiza la Rua das Pedras, es sinónimo de tranquilidad y fusiona sus cálidas aguas tranquilas y cristalinas con grandes bares restaurantes y centros comerciales.

Por tanto la única playa nudista es Olho de Boi, por encontrarse escondida entre altas formaciones rocosas y a la que se llega después de una larga caminata.

Pero este destino es mucho más que playas, ya que también está preparado para satisfacer a los amantes del turismo activo. A 30 minutos de la ciudad se encuentra Casimiro de Abreu, con morros, cascadas, ríos correntosos y varios senderos de aventura.

NAVEGAR EN ILHABELA.

En el litoral norte del estado de San Pablo se encuentran islas y playas paradisíacas que invitan a descansar al borde del mar. Ilhabela es un archipiélago con más de 40 playas variadas, ya sea abiertas al mar o abrazadas en pequeñas bahías con arenas de todos los colores y texturas; y cada una de ellas con opciones para el descanso, la práctica de deportes y el contacto con la naturaleza.

Sus atractivos naturales son el escenario perfecto para el turismo ecológico: cabalgatas, escaladas en roca, buceo, mountain bike, trekking, windsurf, vela y off-road son algunas de las intensas actividades que propone esta revitalizante isla.

Conocida como la “capital brasileña de la vela”, en las playas del sur de Ilhabela los visitantes pueden explorar naufragios próximos a la costa, que hoy son el hábitat de cardúmenes de peces de todos los colores.

Asimismo la vida en la isla todavía conserva parte del encanto de una villa pesquera y sin apuros, donde todo se disfruta sin apuro y en armonía con el entorno.

PORTO DE GALINHAS, PLAYA, SOL Y PISCINAS NATURALES.

A 70 km. de Recife, la capital del estado brasilero de Pernambuco, esta ciudad ostenta playas casi vírgenes donde la modernidad convive con el pasado.

Los paisajes paradisíacos de sus playas y el sol presente todo el año hacen de este sitio el destino ideal para quien busca hacer un relax o practicar deportes como el buceo y el surf.

De hecho sus playas presentan como característica principal las bandas de arrecifes que forman verdaderas piscinas naturales, para dar lugar más al sur a las aguas con mayor oleaje, ideales para la práctica del surf.

El largo arrecife de corales que comienza en la playa Camboa y se extiende hasta el límite con la playa de Muro Alto es recomendado para los grupos familiares debido a sus aguas tranquilas y hoteles de lujo. Descanso y diversión se prometen por igual en este destino, donde andar en buggy, realizar paseos ecológicos o ir de compras se suman a la propuesta.

Para los jóvenes la mejor opción es la playa de Maracaípe, escenario que ofrece la posibilidad de realizar deportes acuáticos o asegurarse una noche divertida en un bar, restaurante o disco; mientras que los amantes de la soledad podrán encontrar el relax y la privacidad en la playa de Serrambi.

NATAL: DESCANSO Y DIVERSIÓN PARA TODA CLASE DE TURISTAS.

Conocida como la “Ciudad del Sol”, ya que es el destino más soleado de Brasil, Natal es la puerta de entrada a la costa nordestina, y con ello a sus paisajes que van desde los más urbanizados hasta los más solitarios, transformándose en el complemento perfecto de sus playas.

Siendo la playa de “moda” entre los visitantes, Ponta Negra es un paraíso para relajarse o hacer deportes náuticos. Con la ventaja de contar con una gran oferta hotelera y gastronómica, esta playa deslumbra con su icónico morro do Careca.

Famoso por los paseos en buggy que atraviesan sus dunas a la orilla del mar, Via Costeira también ofrece entretenimiento y ecoturismo. Para ello invita a recorrer el parque das Dunas, reserva natural con grandes colinas de arena, lagos y vegetación nativa. Aunque son playas de agua limpia, hay que tener mucho cuidado al bañarse dada la ausencia de guardavidas y el fuerte oleaje.

A solo tres kilómetros del centro de Natal la Praia dos Artistas es el lugar elegido por los amantes del surf por sus olas y su animada vida nocturna. No obstante la vedette en el nordeste brasileño es Pipa. Lo que fue una aldea de pescadores ahora es un destino hippie chic, con un desarrollado circuito gourmet, hotelero y de diseño de vanguardia, pero conservando las paradisiacas playas de antaño. Este destino con vida propia está repleto de opciones de ecoturismo, gastronomía y cultura al compás del mar, y se caracteriza por sus más de 40 km. de costa con olas nacidas para ser desafiadas.

Caracterizada por sus múltiples opciones de deportes, Pipa a su vez es muy elegida por los jóvenes gracias a su movida nocturna. De día, paraíso surfista, de noche, centro de música y diversión. Los bares de la avenida principal de Pipa abren sobre la medianoche con fiestas de reggae, rock, samba y forró, ofreciendo también variada y sofisticada cocina internacional.

CAMBORIÚ, NATURAL Y VIBRANTE.

Enmarcado por un contexto oceánico con grandes hoteles y varios kilómetros de línea costera, en Camboriú la naturaleza juega tanto a favor de los que buscan tranquilidad y descanso, como de aquellos que quieren divertirse. Al respecto ofrece entretenimiento para todas las edades: deportes y relax en la playa para toda la familia y una animada vida nocturna para jóvenes y adultos

Aunque la simpatía de su pueblo es su rasgo distintivo, la ciudad es sinónimo de sol y playa, siendo su mejor representante la zona enmarcada por la avenida Atlántica.

Con aguas cristalinas y una vibrante vida urbana, la playa Central es la más conocida del lugar y su rambla es el clásico punto de encuentro de los veraneantes; mientras que Laranjeiras, de aguas tranquilas para los deportes náuticos, es el escenario de los más jóvenes que se ven seducidos por la oferta de bares y restaurantes a la vera del mar.

De gran tradición pesquera, Taquaras cautiva con su paisaje de arena gruesa, montes y aguas mansas, aunque profundas; pero si lo que deseas es desconectarte el sitio indicado es Taquarinhas: un paraíso natural poco explorado con arenas gruesas, abundante verde y olas temerarias.

Por su parte, Estaleiro ofrece tranquilidad a las familias y diversión a los surfistas, gracias a su oleaje constante; mientras que Pinho es la integrante del circuito oficial de playas nudistas de Brasil y especialmente dedicada a la práctica del naturismo.

Sin embargo el conglomerado de oportunidades en este sitio no se limita a las playas, ya que Camboriú tiene mucho para ofrecer. Al respecto entre los principales sitios turísticos de la ciudad se encuentra el parque balneario Santur, donde chicos y grandes pueden experimentar la vida en el campo dentro de una mini hacienda, como también recorrer el zoológico que alberga variadas especies animales, un acuario de agua salada con peces exóticos y hasta grandes tortugas de mar; la isla de la Cabra, una postal tradicional de Camboriú a la que se accede por medio de botes y kayak; el Beto Carreio World, un parque de atracciones apto todo público que cuenta con juegos, circo, islas y espectáculos diarios de danza y lucha; la zona conocida como del Astillero y del Astillerito; la cueva Nuestra Señora Aparecida, un complejo turístico techado que incluye un restaurante panorámico, algunos bares y varios locales de moda y recuerdos; y el Cristo Luz; entre otros.

FLORIANÓPOLIS, LA ISLA DE LOS CONTRASTES.

Un marco natural, aguas transparentes y tibias con oleaje apto para baños y para deportes acuáticos resumen la variada costa de Santa Catarina, que tiene en Florianópolis a su principal destino con múltiples paisajes, mares contrastantes y selectas opciones de ocio. En total, Florianópolis tiene 42 playas oficiales, que según los locales llegan a un centenar si sumamos los escenarios aún sin estrenar.

El norte es la región más urbanizada de la isla, donde se encuentran los grandes hoteles y centros de entretenimiento. Aquí están también las playas más concurridas, con una infraestructura de primer nivel que atrae a veraneantes extranjeros, principalmente de los países vecinos. En efecto, los jóvenes que buscan diversión la encontrarán en los balnearios del norte; al tiempo que las familias que procuran unas vacaciones con actividades para todos hallarán excelentes propuestas en los diversos balnearios.

En estas latitudes Canasvieiras es históricamente el balneario preferido por los turistas argentinos y una de las zonas comerciales más desarrolladas de la isla. Por su mar cálido y sereno, es una playa perfecta para las familias con niños. También lo es para quienes desean vivir la noche de Florianópolis, ya que hay varias discos nocturnos donde cenar y bailar.

En tanto Cachoeira do Bom Jesus es un destino recomendado para quienes desean tranquilidad y contacto con la naturaleza a tono con un mar calmo y transparente; mientras que Jurerê Internacional es la playa surfista elegida por los jóvenes por su estilo cosmopolita y sofisticado.

Al este de Florianópolis el mar abierto da vida a las playas más bravas y más templadas que las norteñas. La playa Mole es la meca de los surfistas, Galheta es un escenario semidesierto y autorizado oficialmente para el nudismo; y Lagoa da Conceição es la más apropiada para bañarse.

El oeste de la región es la zona menos frecuentada de la isla, con paisajes pacíficos y playas de agua mansa, propicias para aquellos buscan alejarse de la multitud y entregarse al contacto con la naturaleza.

Por tanto en las playas al sur de Florianópolis la naturaleza se mantiene intacta con playas inexploradas y vírgenes, ideales para los amantes del ecoturismo y de los deportes náuticos como el esnórquel y el buceo.

En Florianópolis abandonar las costas parece imposible, pero es más que recomendable darse un tiempo para ir a la zona central de la ciudad y conocer su casco histórico. Allí, entre los edificios antiguos y muchos atractivos culturales, es imperioso recorrer la plaza XV de Novembro, el Museo Víctor Meirelles, el Predio da Alfândega, la Catedral Metropolitana, el Palacio Cruz e Souza, y dar un paseo por el bohemio Mercado Público Municipal, donde se encuentran las artesanías y sabores típicos de la isla.

Otros símbolos de la urbe que nos hacen olvidar del agua son el morro da Cruz, un mirador de 450 m. que regala vistas panorámicas de toda la isla, y el puente Hercilio Luz, parte del Patrimonio Histórico y Artístico del país y un verdadero espectáculo son las noches.