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Temporada 2015/2016
Ópera en siete grandes templos de Europa
Por Alejo Patricio Marcigliano     |  
30 de Noviembre de 2015

Quienes saben y tienen el oído entrenado afirman que no sólo cada representación de una ópera es distinta entre sí, sino que lo es cada función aunque la haga la misma compañía, además de que cada escenario aporta lo suyo. Por eso estas historias cantadas, tan apasionadas, parecen alcanzar otro despliegue en los majestuosos escenarios europeos. Le proponemos un rápido repaso por las programaciones para delinear un viaje distinto.

La contundencia de Europa se alcanza, generalmente, por acumulación. Nunca es solo una virtud, sino una abrumadora cantidad de ellas. Entonces procedamos: enclavados en las metrópolis más imponentes del Viejo Continente se encuentran algunos de los templos de ópera más importantes del mundo. Y allí se desgrana, año a año, la programación que concentra los títulos y los artistas más destacados del género. ¿Qué más se puede pedir? Desde aprovechar la estadía a, lisa y llanamente, programarse un recorrido para citarse con los clásicos. Porque como explica el autor del libro “Yo amo la ópera”: “Se ama la ópera del mismo modo en que uno ama a una mujer… no se sabe por qué y repugna analizarlo”.

TEATRO ALLA SCALA (MILÁN, ITALIA).

Es sin dudas quizás el epicentro de la ópera a nivel mundial. Su construcción es el legado de la emperatriz María Teresa de Austria, que lo concebió como reemplazo del Real Teatro Ducal, destruido por un incendio, en 1776. La sala actual se levantó sobre la iglesia de Santa Maria alla Scala, de la que terminó tomando su nombre. El teatro abrió sus puertas estrenando la ópera “L’Europa riconosciuta”, del compositor Antonio Salieri. En 1812 se estrenó “La pietra del parangone”, la séptima obra de Gioachino Rossini, que lo lanzó a la fama y lo convirtió en uno de los creadores más importantes del género de todos los tiempos.

Para el bienio 2015/2016, algunas de las obras programadas serán “Juana de Arco” (12/2015-01/2016) y “Rigoletto” (01-06/2016), ambas de Giuseppe Verdi; “La fanciulla del West” (5/2016), de Giacomo Puccini; y “L’enfant et les sortiléges” (5-6/2016), de Maurice Ravel. Un párrafo aparte merecen “I due foscari” (2-3/2016), de Giuseppe Verdi, en la que actuará el célebre tenor español Plácido Domingo en las primeras cinco funciones; y “Der Rosenkavalier” (6-7/2016), de Richard Strauss, dirigida por Zubin Metha.

TEATRO MASSIMO (PALERMO, ITALIA).

Curiosamente, aunque quizás no tan célebre como L’Scala, el palermitano Teatro Massimo es el más grande escenario de ópera de Italia y el tercero en tamaño de Europa. La construcción neoclásica data de 1875 y fue estrenada en 1897 cuando se brindó la obra “Falstaff”, de Giuseppe Verdi.

Ligado a la ópera también en el filme, las escalinatas del Teatro Massimo escenificaron la muerte de Mary Corleone (Sofía Cópppola), hija de Michael Corleone (Al Pacino), en “El Padrino III”. Minutos antes, según el relato, su otro hjio, Anthony Corleone (Frank D’Ambrosio) acababa de debutar como cantante de ópera en la obra “Cavalleria rusticana”, de 1890, que lleva música de Pietro Mascagni y libreto de Giovanni Targioni-Tozzetti y Guido Menasci.

La programación del Massimo incluye dos piezas de Richard Wagner: “Siegfred” (12/2015) y “Götterdämmerung” (1-2/2016). Posteriormente continúa con “Attila” (2/2016), de Giuseppe Verdi y con dos piezas de otro grande de la ópera italiana, el compositor Gaetano Donizetti. Se trata de “La fille du régiment” (3/2016), que lleva libreto de Jean Francoise-Alfred Bayard y Jules-Henry Vernoy de Saint-Georges; y “Lucia di Lammermoor” (3-4/2016), con textos de Salvatore Cammarano.

TEATRO LA FENICE (VENECIA, ITALIA). 

Completando el triángulo de escenarios italianos aparece La Fenice, otro clásico, en la aún más clásica Venecia. Construido en 1792, el teatro tiene una capacidad superior a 1.000 espectadores y es gerenciado por la Municipalidad de Venecia. Su temporada comienza este año con dos obras de Giuseppe Verdi, en las mismas fechas (1-2/2016): “Stiffelio”, con libreto de Francesco Maria Piave (inspirado en la novela “El pastor, o El Evangelio y el hogar”, de Émile Souvestre y Eugéne Bourgeois), y en la misma fecha, un clásico del género como “La Traviata”, que volverá a reestrenarse en abril. En febrero será el turno de una ópera bufa (es decir el subgénero humorístico, verdadero antepasado de la comedia musical) denominada “Los Caballeros de la Tabla Redonda”, del polifacético Hervé (compositor, autor, actor, cantante, director de escena y de teatro).

En marzo llegará otro clásico, “Madame Butterfly”, de Giacomo Puccini; y de “Mancuso, il ritorno dei Chironomidi”, un estreno mundial. Y en mayo será el turno de “La favorita”, de Gaetano Donizetti.

THE ROYAL OPERA HOUSE (LONDRES, REINO UNIDO). 

Tras sufrir varias mudanzas e incendio, el teatro actual se comenzó a construir en 1808. Pero no fue hasta 1847 que definió su rol como teatro de ópera. En 1856 fue nuevamente consumido por las llamas. El edificio actual se concluyó en 1857 y se inauguró un año más tarde con la pieza “Les Huguenots”, de Giacomo Meyerbeer.

La programación de lo que resta del año pasa por “Cavalleria rusticana” y “Pagliacci”, de Pierto Mascagni y Ruggero Leoncavallo, respectivamente (12/2015); y de “Eugen Onegin”, de Pyotr Tchaikovsky (12/2015-1/2016). En febrero, llegará “Tosca”, de Giacomo Puccini; “La Traviata”, de Giuseppe Verdi (1-2-3/2015); la ópera bufa “L’Etoile”, de Emmanuel Chabrier; y “Il trittico”, de Giacomo Puccini. En marzo, la Royal Opera House presentará el drama histórico “Boris Godunov”, compuesto por Modesto Musorgsky sobre la novela de Alexander Pushkin; en abril y mayo, será el turno de “Lucia di Lammermoor”, de Gaetano Donizetti; “Tannhäuser”, de Richard Wagner; en mayo y junio arribará una joya: la única ópera compuesta por George Enescu, “Oedipe”, será puesta por la compañía española La Fura dels Baus; y en junio, por último, será el turno de “Nabucco”, de Giuseppe Verdi.

LA ÓPERA DE PARÍS (FRANCIA). 

En términos modernos se conocen mucho sus subsuelos y sótanos, aquellos que sirven como escenario para “El fantasma de la ópera”, de Andrew Lloyd Webber. Pero lo cierto es que la Ópera de París data de 1875. Conocida como la “Academia Real de Música”, nació en 1669. Reconvertida luego en “Academia de ópera”, se dedicó no sólo a enseñar sino a difundir este género, y en especial a los compositores franceses. El edificio en sí que ocupa la Ópera es el Palacio Garnier; pero también asumió la gestión de la Ópera de la Bastilla, una moderna sala inaugurada en 1989 y que se sitúa en la Place de la Bastille. De modo que con esta dualidad se presentan óperas en ambos escenarios, alternativa y simultáneamente. En lo que al Palacio Garnier refiere, específicamente, en enero, recibirá a “Capriccio”, de Richard Strauss; y entre mayo y junio, “Lear”, de Aribert Reimann, basada en el drama shakesperiano de “El rey Lear”.

La programación de la Ópera de la Bastilla comienza con en diciembre con "La condena de Fausto”, de Héctor Berlioz. El 2016 (enero-febrero) comenzará con “Wether”, de Jules Massenet; seguido de “Il trovatore”, de Giuseppe Verdi; “El barbero de Sevilla” de Gioacchino Rossini, y “Die meistersinger von Nüremberg” (las tres en febrero-marzo). Entre abril y mayo será el turno de “Rigoletto”, de Giuseppe Verdi; en mayo arribarán “Die rosenkavalier”, de Richard Strauss; y luego dos clásicos de Giuseppe Verdi, en mayo-junio, “La Traviata”, y entre junio-julio, “Aida”.

TEATRO FESTSPIELHAUS (BAYREUTH, ALEMANIA).

Se trata sin duda alguna de un teatro realmente especial por diversos motivos. En primer lugar fue diseñado por Richard Wagner con el apoyo del rey Luis II de Baviera. En su origen, se representaban allí, exclusivamente, las obras del célebre compositor germano. Una enorme singularidad del diseño interior es el foso donde se oculta la orquesta y que la hace absolutamente invisible para el público. Acomodar todas las secciones musicales en ese espacio motiva que la orquesta “se desordene” y no respete los parámetros convencionales: todo un desafío para el director. En el Festspielhaus se estrenaron óperas clásicas como “Siegfred”, “Göterdämmerung” (El ocaso de los dioses), ambas integrantes de la saga de piezas épicas conocida como “El anillo de los Nibelungos” y “Parsifal”.

En marzo de 2016 será el turno de un clásico wagneriano: “Tristán e Isolda”. Ese mismo mes se montará “Il mondo della luna”, una ópera bufa de Joseph Haydn con libreto de Carlo Goldoni; y en mayo llegará “Mefistófeles”, de Arrigo Boito, reconocido discípulo musical de Wagner. Y en julio, “La valquiria”, de Richard Wagner, una de las piezas que compone la saga de “El anillo de los Nibelungos”.

WIENER STAATSOPER (VIENA, AUSTRIA).

El edificio se inauguró en 1869, cuando se estrenó “Don Giovanni”, de Wolfgang Amadeus Mozart en presencia del emperador austro-húngaro, Francisco José. Entre sus directores pasaron grandes de la música como Gustav Mahler. En marzo de 1945 y en el marco de un bombardeo a la ciudad sufrido durante la Segunda Guerra Mundial, la Ópera fue devastada. Habría que esperar hasta 1955 para, restauración mediante, que la Ópera de Viena reabriera sus puertas con el estreno de “Fidelio”, de Ludwig van Beethoven.

Durante diciembre se presentará, “Hansel y Gretel”, de Engelbert Humperdinck; “Udine”, de Albert Lortzing; y “La Cenerentola”, de Gioaccino Rossini. También se presentarán “Tosca”, de Giacomo Puccini (que repite también en febrero y abril de 2016); “Las bodas de Fígaro”, de Wolfgang Amadeus Mozart (que reitera en junio de 2016); “Salomé”, de Richard Strauss (que continuará en enero); y “El caballero de la Rosa” (Der Rosenvakalier en alemán, que reitera en junio de 2016), de Richard Strauss.

En enero de 2016, será el turno de “Die Fledermaus”, de Richard Strauss; “Rigoletto”, de Giuseppe Verdi; y “Siegfried” y “Götterdämerung”, ambas de Richard Wagner. A esto se suman “El barbero de Sevilla”, de Gioaccino Rossini (que repite en febrero y marzo); “Fidelio”, de Ludwig van Beethoven (que repite en mayo); “Un baile de máscaras”, de Giuseppe Verdi (que se montará también en abril); “Arabella”, de Richard Strauss (que se volverá a presentar en febrero); y “La flauta mágica”, Wolfgang Amadeus Mozart (que también se brindará en febrero).

Febrero será el turno de “Onegin”, de Piotr Illich Tchaikovsky (que continuará durante marzo); y “Manon Lescaut”, de Giacomo Puccini (que reitera en junio). A diferencia de las anteriores, en febrero de brindará “Così fan tutte”, de Wolfgang Amadeus Mozart, pero no se repetirá en el año. Lo mismo sucederá con parte de la programación de marzo, como es el caso de “Ariadne y Naxos”, de Richard Strauss; “Aída”, de Giuseppe Verdi; “La bohéme”, de Giacomo Puccini; y “Parsifal”, de Richard Wagner.

En abril se montará “La clemencia de Tito” y “Don Giovanni”, ambas de Wolfgang Amadeus Mozart; y “Jenufa”, de Leos Janacek. También se podrá disfrutar de “Don Pasquale”, de Gaetano Donizetti (que reitera en junio); y “Turandot”, de Giacomo Puccini (que continuará en mayo).

La programación exclusiva de mayo sumará a “Lohengrin”, de Richard Wagner; y “La Traviata”, de Giuseppe Verdi. En ese mismo mes se presentarán además tres óperas de Giuseppe Verdi, “Don Carlos”, “Simón Boccanera” y “Macbeth”: las tres continuarán en junio.

Junio llegará con dos estrenos: “El elixir del amor”, de Gaetano Donizetti, y “Alceste”, de Christoph Gluck.